viernes, marzo 02, 2007

LA GUERRA DE LOS SEXOS

Huelga decir que históricamente el hombre ha tenido preponderancia en todas las facetas sociales frente a la mujer. Ella casi siempre y para casi todo, ha estado sometida y dependiente del parecer del hombre, que se consideraba superior.

En los últimos tiempos la liberación de la mujer y la adquisición de sus legítimos derechos continúa siendo una lucha que da lentamente sus frutos. Pero al parecer, y en esto se basa mi crítica, se ha tomado una táctica equivocada. Esta táctica extendida y ya fuertemente implantada, procede negativamente en el modo de hacer, y es éste: para declarar y afirmar la igualdad femenina con referencia a la masculina, sorprendentemente, tienden a hundir al hombre, tiende a minimizarlo frente a la mujer, se le humilla y se le ridiculiza. No se intenta elevar a la mujer hasta la posición del hombre -hasta la posición de ventajas y derechos conseguidos ya por él- sino que parecen entender que la única manera de que la mujer suba hasta esa posición de igualdad es hundiendo al hombre. Se está difundiendo, fomentando y adoptando una actitud antimasculina donde casi todo lo que representa al hombre (el ser masculino) se ha vuelto reprobable, no es aceptable. Esto deriva y se basa en la actitud resentida por parte de la mujer proveniente de las anteriores épocas donde él era el jefe supremo. El feminismo, arropado por toda esta manipulación mediática, ha gritado: "¡ha llegado la hora de nuestra venganza!" y se ha convertido en ultrafeminismo.

Los medios se han encargado de divulgar este feminismo extremista como el más representativo y adoptable frente a otras tendencias feministas más comedidas y moderadas. Ahora, este grupo de mujeres y hombres más o menos extenso, proclama una supuesta superioridad femenina frente a la masculina. Se vuelven las tornas. Si antes era la mujer la discriminada sistemáticamente en el seno de la sociedad por creer ser inferior, ahora son esos grupos de personas convencidas las que fomentan otra vez la marginación, pero esta vez en contra del hombre. "Es el mismo perro pero con distinto collar". ¿A pesar de todo, no se trata pues de la misma postura intolerante, no se está cometiendo el mismo pecado?. Lo único que cambia es el protagonista.

Se publicitan la idea de superioridad femenina y de que ahora los valores femeninos son los más adecuados. La sociedad como conjunto parece aceptar esta idea cada vez con más fuerza y convencimiento. Esta idea va calando lentamente en cada uno de sus miembros. Ideas tales como que la mujer es más inteligente que el hombre, más bella, biológicamente más resistente y psicológicamente más fuerte, mezclan las verdades con las mentiras hasta convertirlas a todas en verdades absolutas. Para defender tales extremos incluso se realizan investigaciones científicas y sociológicas que llegan a confirmar tales teorías... Por supuesto cualquier investigación puede ser perfectamente manipulable y demostrar lo indemostrable si se quiere. Y determinados "serios estudios" están orientadas para refutar esta teoría ahora "políticamente correcta".

Hace unas décadas no se habría creído que lo políticamente correcto llegaría a ser que la mujer fuese considerada como superior al hombre, siendo aplaudida esta idea por unos-as, entendida por otros-as y respetada por la mayoría. La defensa de esta teoría, ya sea esgrimida por una mujer o por un hombre, le otorga a quien la defiende un aparente halo de modernidad, liberalidad y seguridad sobre sí mismo. La mujer que defiende su supuesta superioridad frente al hombre se le considera una mujer liberal, moderna, segura de sí misma. Por el contrario, el hombre ya no puede defender de ningún modo la creencia en una supuesta superioridad masculina, pues eso recuerda tiempos represivos antiguos. Los hombres y mujeres que defiendan tal extremo son insultados y tildados de cerdos machistas. Pero aquí no acaba esta serie de despropósitos y manipulaciones.

Se ha dado otra vuelta de tuerca más. No se acepta al hombre que muestra sus, digamos, atribuciones o características masculinas propias como puedan ser la fuerza física (un motivo natural y legítimo de orgullo por parte de cualquier varón), no se tolera la exhibición de su carácter masculino propio; estas manifestaciones son consideradas retrógradas y como un insulto hacia la mujer, quienes las desprecian. Pero, sorprendentemente, se está fomentando en la mujer la adopción de esas características masculinas no toleradas en el hombre. Se está pretendiendo que estos aspectos masculinos sean asumidos, en cambio, por la mujer. Las mujeres que exhiben los rasgos o características propias atribuibles antes
solo al hombre como la fuerza física, el dominio, la competitividad... son bien vistas y consideradas como dije antes como mujeres modernas y liberales. Con esta suerte de despropósitos se pretende conseguir, -mezclando y confundiendo lo auténticamente desechable y corregible con lo natural y característico- tamizar lo más posible en el hombre sus características propias masculinas como algo primitivo y desechable, como algo grosero e injusto.
Y a la vez, hacer creer a la mujer que es superior adoptando los métodos, formas e ideas hasta entonces masculinas.

Ya tenemos el estratégico frente de batalla diseñado. Una gran cantidad de hombres, inconscientemente convencidos como heredad histórica, creen ser superiores a las mujeres; ahora una gran cantidad de mujeres creen haberse desvelado que las superiores son ellas. Ya solo queda el enfrentamiento continuo. Desde un punto de vista, creo que objetivo, contemplo como una reacción natural el sentimiento, o mejor dicho, el resentimiento histórico de la mujer hacia el hombre. No comprendo tanto el papel asumido por el hombre por el que se autocastiga aceptando esa supuesta superioridad femenina como expiación de sus pecados seculares. Pero lo que considero intolerable, es que la sociedad como conjunto, haya aceptado eso que parece ser lo "políticamente correcto", la idea de que la mujer ahora se desvela como de naturaleza superior al hombre.

Esta idea ampliamente extendida, sobre todo en el mundo occidental u occidentalizado, se consolida lenta pero inexorablemente de la manera más efectiva. Para este fin se sirven de los medios de comunicación. Los controladores de los medios ofrecen la imagen "aceptada", la "políticamente correcta", y eso se refleja a todos los niveles. A nivel publicitario esto es claro. La consigna parece ser la siguiente: "mostremos al hombre estúpido o despreciable y a la mujer inteligente y admirable." Un elevadísimo porcentaje de anuncios televisivos y de otros medios, cuando aparecen un hombre y una mujer como protagonistas únicos anunciantes del producto de turno, el hombre siempre sale mal parado a causa de esa supuesta "superioridad" femenina. Algunos de estos anuncios televisivos son muy directos y claros, otros son tan sutiles que tomarlos como ejemplo para defender estos argumento que estoy defendiendo, podría ser tachado hasta de paranoicos. En esta serie de anuncios, el mensaje para la mujer es: "fíjate cómo debe ser tratado un hombre y cual es su auténtica naturaleza inferior".

El mensaje en el hombre es: "ten cuidado pues mira cual es su poder superior". ¿Exageraciones?... Si lo consideras como tal vamos a hacer un juego mental sencillo. Intercambia los papeles que realizan en el anuncio cada personaje. Sitúa en el lugar del hombre a la mujer y en el lugar de la mujer al hombre, y recrea entonces en tu imaginación cómo sería entonces ese anuncio. ¿Crees que sería tolerado por la sociedad tal trato hacia la mujer?.

4 comentarios:

Luis Fernández dijo...

Todo cierto. Pensaba que nadie opinaba como yo. Nunca he sido ni machista ni feminista, simplemente he abogado siempre por la igualdad entre los sexos, aunque últimamente ya estoy un poco harto de tanta hipocresía femenina al creerse tan superiores y al rebajar al hombre a la altura de los zapatos. Señoras/señoritas: lo que ustedes promueven no es precisamente la igualdad de sexos sino una clara guerra hacia el sexo masculino...Vale, seguramente no seremos superiores a las féminas, pero, ténganlo claro, tampoco inferiores, ni mucho menos...

Anónimo dijo...

Tanto su programa político, como los comentarios que figuran en este apartado, dejan mucho que desear. Ustedes no tienen una fundamentación teórica, empírica y técnica que avale su opiniones, justifiadas por el odio y la ignorancia. Ni siquiera se puede considerar una página seria (esté o no de acuerdo con sus ideas) Sus fuentes son páginas web igualmente informales, no citan bibliograría en sus artículos.... Es tremendo!

Anónimo dijo...

Por cierto, el apartado de prostitución es terrorífico. No por su postura, sino por la explicación en si. No tienen ni idea del contexto ni de las implicaciones psico sociales. Generalizan los fenómenos. Con esta forma de funcionar, vuestros afiliados serán unos pobrecitos que pilleis por el camino y hombres denunciados por violencia....

Paco Llorente dijo...

este es un Blog que recupera informaciones de otros espacios. Defienden la igualdad, y eso es lo mas importante, lo demas, las frma que no le gusten a usted y las otras historias no valen.
Lo de padres denunciados por violencia, creo que deberia de tomarselo en serio porque le aseguro que las asociaciones de padres separados no son ningun tipo de defensa a lo que usted esta insinuando. El que usted venga como anonimo, solo le da la calificacion que se merece.
Seria conveniente que primero conozca quienes somos y quienes apoyamos esta iniciativa.

Un saludo